“El Papa Francisco, muy conforme tras la reuniA?n con Cristina”, por Luis Rosales

luis rosalesLa bucA?lica paz de los jardines vaticanos poco se alterA? por la presencia de la presidente argentina. En este pequeA?A?simo paA?s independiente todos estA?n acostumbrados a visitas de alto nivel en forma casi permanente. PrA?cticamente no pasa un dA?a, ni mucho menos semana alguna, sin que algA?n mandatario, rey, jefe de Estado o personaje importante se acerque a saludar el lA?der espiritual mA?s influyente de toda la humanidad.

En coincidencia con el almuerzo entre estos dos compatriotas del fin del mundo en la Residencia de Santa Marta, un grupo de personas de todo el planeta, entre ellos muchos argentinos, sesionA?bamos a pocos metros en la Casina PA?o IV sede de la Academia Pontificia de las Ciencias. Se trataba de las segundas jornadas organizativas y estratA?gicas de Scholas Ocurrentes, la red global que interconecta escuelas de todos los continentes, como forma de potenciar el diA?logo, el encuentro y la paz entre los mA?s jA?venes sin distinciones de raza, credo o nacionalidad. En esta oportunidad chicos y chicas de las zonas mA?s pobres y marginadas de la tierra intercambian experiencias y visiones con sus congA?neres de vidas mucho mA?s privilegiadas. Una idea que surgiera en Buenos Aires, en tiempos del entonces Arzobispo Bergoglio y que coordinada por JosA? MarA?a del Corral y Enrique Palmeyro, ahora estA? siendo extendida a nivel universal.

Solo la presidente y el Papa sabrA?n a ciencia cierta cuA?les fueron los temas tratados durante la muy extensa reuniA?n que celebraron este mediodA?a justo al lado de la BasA?lica de San Pedro. Cristina ya algo ha comentado a la prensa. SeA?alA? que se hablA? de pobreza y exclusiA?n, de economA?a; se conocieron sus regalos; se la vio llegar con su tobillo inmovilizado tras su accidente en el hotel romano donde se aloja y se la vio emocionada y contenta. No es para menos. El lA?der espiritual de los 1200 millones de catA?licos, su compatriota mA?s famoso y querido de toda la historia, la personalidad mundial del momento, le dedicA? mA?s tiempo a ella que a cualquiera de sus colegas. Estuvieron mA?s de dos horas a solas.

Si bien el Papa no se ha expresado al respecto, la seA?al concreta de la larga duraciA?n de su reuniA?n indicarA?a claramente su comodidad e interA?s en la misma. AquA? en el Vaticano la gente que lo conoce bien, se anima a afirmar que para el hasta hace un aA?o cardenal Bergoglio, el encuentro tambiA?n fue mA?s que provechoso. Muchos gestos y seA?ales concretas indicarA?an lo mismo. Hasta habrA?a suspendido su corta siesta habitual, una costumbre mA?s que justificada por su pesada agenda que comienza todos los dA?as al alba.

Pero mA?s allA? de los contenidos, las conversaciones y de las especulaciones, mucho es lo que se puede extraer del hecho mismo de la reuniA?n. Primero, vuelve a seA?alar la especial preferencia y atenciA?n que Francisco le sigue prestando a su paA?s y sus habitantes. Un aA?o despuA?s de su asunciA?n, el Papa avanza a paso firme en varios frentes al mismo tiempo. La reforma del gobierno de la Iglesia y la Curia romana, la transparencia de sus finanzas, el freno a los abusos, el aporte a la discusiA?n ideolA?gica internacional, las acciones concretas para derrotar a la pobreza, el rol en el manejo de los asuntos geoestratA?gicos planetarios, son asuntos de una complejidad y gravedad tal que lo podrA?an tener absolutamente absorbido. Pero Bergoglio sigue prestA?ndole mucha atenciA?n a lo que sucede en su patria. Las numerosas visitas argentinas que recibe, asA? como los muy frecuentes llamados telefA?nicos que realiza reafirman claramente que no olvida a su tierra de origen.

Esta preocupaciA?n se traslada ahora a los cuidados y atenciones que le prodiga a Cristina. Consciente del rol que puede desempeA?ar quiere que la democracia en la Argentina funcione bien y que los extremismos peligrosos se moderen. En momentos en que se vive un fin de ciclo, algo habitualmente muy conmocionante en un sistema como el nuestro, procura fortalecer las instituciones y que todos cuidemos a la Presidenta para que termine bien su mandato en el 2015. AdemA?s reafirma que en la vida se puede perdonar, sin por ello olvidar. Se puede tender una mano magnA?nima cuando se estA? en lo alto, dejando de lado rencores y pequeA?eces improductivas. Una lecciA?n importantA?sima de autA?ntico amor cristiano para la muy dividida dirigencia argentina.

Francisco no necesita intervenir directamente en la polA?tica concreta para influir en su tierra. Con mA?s de 90% de imagen positiva entre sus compatriotas, basta con que siga predicando con el ejemplo para producir un verdadero terremoto polA?tico. Poco a poco, el orgullo enorme que nos depara a todos el saber que finalmente un argentino es querido y admirado en todas partes por su humildad y hombrA?a de bien, va haciendo que todos empiecen a exigirle mucho mA?s a sus gobernantes. Un estA?ndar cada vez mA?s alto. Algo que serA? imparable, si logra demostrar que ademA?s de humilde y coherente entre lo que dice y hace, es eficiente, consiguiendo superar algunos de los problemas enormes que enfrenta. Dejar de lado esa terrible dicotomA?a criolla, que como una maldiciA?n inevitable, distingue entre el que roba y hace del honesto que no logra modificar nada. El Papa nos seA?ala que uno puede preocuparse de verdad por los pobres y hacer polA?tica con mayA?sculas, sin necesidad de a??hacer cajaa?? o entregarse a los poderes de turno. De verificarse, esa sola contribuciA?n habrA? modificado para siempre a su querida Argentina. A?Fuerza Francisco!

 

 

Fuente: Infobae.com

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