Rogelio Frigerio: “El kirchnerismo está en franca decadencia”

El ministro del Interior, que ocupa un rol clave en la campaña, reduce el alance de Cristina Kirchner “a unos pocos municipios de la provincia de Buenos Aires”

El final de la campaña electoral se mezcla con la gestión en el despacho que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio , tiene en la planta baja de la Casa Rosada. Por debajo de un informe sobre las elecciones en La Pampa aparece un papel manuscrito con la letra del presidente Mauricio Macri. “Me pide por escrito sobre algunas cuestiones que le interesan de la gestión”, cuenta Frigerio. Metido de lleno en la cuenta regresiva para las PASO, uno de los ministros que es una suerte de “jefe de campaña” junto con el jefe de gabinete Marcos Peña, dispara contra el kirchnerismo, al que describe como en “franca desaparición”.

Frigerio asegura que Cambiemos ganará las elecciones en todo el país, y circunscribe el poder electoral de la ex presidenta Cristina Kirchner “a unos pocos municipios de la provincia de Buenos Aires”. Mientras se toma unos segundos para pensar cada frase, Frigerio niega que Cambiemos sea “Vidal-dependiente” en la provincia, y aunque reconoce que “la mejora económica no llegó a todos” afirma que “la gente no quiere volver al aislamiento, la pobreza y la impunidad”.

-¿La campaña fue más light de lo que pensaban?

– Creo que comparado con otras experiencias estamos en el tramo final de una campaña bastante ordenada y respetuosa dentro de lo posible.

-¿Ese orden tiene que ver con el rol que jugó Cristina?

-Creo que ese orden tiene que ver con que la oposición prácticamente no ha aparecido, se ha escondido. No aparecen recorriendo la calle, ni enfrentándose a las requisitorias del periodismo.

-¿Y cómo puede ser que a pesar de eso Cristina Kirchner esté al frente de las encuestas en la provincia?

-Esa es una visión muy unitaria. El kirchnerismo se ha sostenido únicamente en algunos municipios del conurbano bonaerense, donde todavía tiene fuerza. A nivel nacional está en franca desaparición, y son pocos los gobernadores que hoy se siguen diciendo kirchneristas, ni siquiera existe más el FPV.

-Pero si ella ganara en la provincia habrá reacomodamientos..

-Creo que no. El kirchnerismo está en la etapa final de su historia, son procesos que no terminan de un día para el otro, en general son procesos que se van diluyendo en el transcurso de un par de elecciones, y eso es lo que va a pasar: en esta elección va a seguir teniendo importancia en algunos sectores de la provincia, en la próxima ni siquiera eso.

-Se habló de la idea del Gobierno de perder por poco en esta elección y ganar más holgadamente en octubre.

-Estamos trabajando para ganar la elección en todo el país, y por supuesto también en la provincia de Buenos Aires. Cambiemos es hoy el espacio político más importante de la Argentina, el que tiene más representatividad territorial, el que tiene mayor capacidad de organización y movilización, el único que se va a presentar en todas las provincias. Por eso vamos a sacar una considerable distancia sobre el segundo.

-La división del PJ los beneficia, entonces.

-Bueno, hoy somos el único espacio político cohesionado, homogéneo, el resto de las fuerzas político está con un nivel de dispersión muy alta.

-¿Lo decepcionó la actitud de algunos gobernadores “amigos” en relación con la votación de la expulsión de De Vido?

-No, tengo relación con muchos de ellos más allá de este año y medio de gestión, y para nosotros no fue una sorpresa la votación de la expulsión de De Vido. Para una fuerza como la nuestra que es la que en el último siglo cuenta con el menor apoyo del Congreso (un tercio de los diputados y un quinto de los senadores) lograr los dos tercios es casi imposible. De todos modos, me pareció importante que diéramos el debate en este punto.

-Pero algunos gobernadores menos críticos con la Casa Rosada votaron para sostenerlo..

-Hay situaciones particulares, el periodismo tendrá que consultar a cada gobernador y diputado en relación a su posición. Tampoco pudimos llevar adelante el cien por cien de las iniciativas que impulsamos, la reforma política también quedó trunca en el Senado porque algunos gobernadores no quisieron debatir este tema, porque lo veían como un ataque hacia ellos.

-Desde Interior se impulsó la obra pública como prioridad. ¿La gente llegará a percibirlo, o se arrancó tarde?

-La obra pública está presente ya en todos los rincones del país, hay récord de ejecución de obras de infraestructura tal como lo prometió Mauricio en 2015, por supuesto es un proceso largo, la mayor parte de ellas todavía está en marcha. Hay recuperación de la economía, el último trimestre acumulamos el 5 por ciento de crecimiento, la industria está creciendo más de 6 puntos en el último mes, la construcción está en niveles récord, las exportaciones crecen, pero lo que se va a definir en la elección va más allá de las obras, sino lo que queremos para el país. La mayor parte del país va a seguir apostando por este proyecto de cambio que comenzó hace 19 meses, independientemente de que el crecimiento haya o no llegado a todas las familias, está claro que es el único camino.

-Hubo y hay ruido preelectoral con la suba del dólar y la inflación, que llegaría al 2,2 por ciento.

-Todavía no está el dato, no tenemos adelanto, pero estimamos que estará por debajo del 2 por ciento. En general siempre hay mayor nivel de incertidumbre en períodos pre-electorales pero también es difícil compararlo con otro momento porque tenemos tipo de cambio flexible, la política cambiaria que tienen aquellos países a los que les va bien. Tenemos que acostumbrarnos a que el dólar puede subir o bajar, no tiene por qué alterar nuestras vidas ni las previsiones de inversión de los empresarios.

-En la campaña, los candidatos están constantemente acompañados por la gobernadora Vidal. ¿Son Vidal-dependientes, es una muestra de su debilidad?

-No está todo el tiempo, la mayor parte de su día está gestionando y tratando de resolver los tremendos problemas que heredó después de décadas de malas políticas públicas. María Eugenia es hoy la política argentina con mejor imagen y mayor credibilidad, no tiene nada de raro que esté impulsando a los candidatos de la provincia al Congreso.

-¿Habrá ajuste general después de las elecciones de octubre?

-La verdad es que en el único plan en el que estamos trabajando es un plan para darle alivio fiscal a la gente y al sector productivo, que lamentablemente está sufriendo por políticas del gobierno anterior un crecimiento de la presión tributaria como nunca se había visto. Cualquier otra cosa de la que se hable forma parte de la campaña del miedo que se quiere instalar, como lo hicieron en 2015. Allí se decía que íbamos a terminar con las conquistas sociales y ocurrió exactamente lo contrario: somos el gobierno que más gasto social tiene en su Presupuesto.

-¿Qué se le puede decir a aquellos a los que todavía no le llegaron mejoras antes de votar?

-Primero, el cambio ya llegó hace 19 meses, un cambio que tiene que ver con un Gobierno que lucha contra las mafias, que le está poniendo un freno al narcotráfico, que ha insertado a la Argentina en el mundo, que ha recuperado la República y la independencia de poderes, sobre todo de la justicia para que pueda actuar libremente y entre otras cosas encontrar a los culpables de los hechos de corrupción del pasado y ojalá también para que devuelvan lo robado. La economía está mejorando gracias al esfuerzo que hicieron los argentinos durante la primera parte de nuestra gestión. Probablemente el crecimiento económico, en un país desparejo como el que heredamos, no le llegó a todos al mismo tiempo. Pero estamos seguros de que el único camino que tenemos es la persistencia en este rumbo. Todos los caminos alternativos ya los hemos probado, los atajos cuando la mano venia mal nos han llevado a un lugar de fracaso, frustración, pobreza, aislamiento e impunidad al que la mayoría de los argentinos no quiere volver.

 

Fuente: LaNación.com.ar

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