Fin del aislamiento, llega el distanciamiento

El Presidente renovará las restricciones por coronavirus y se espera que el AMBA pueda pasar a una fase de distanciamiento social, que permitiría reuniones sociales en espacios cerrados, con protocolos.
El gobierno anunciará hoy cómo seguirán las medidas sanitarias para hacer frente a la pandemia: podría decidir que el AMBA y otras provincias con caídas en el número de contagios dejen el aislamiento obligatorio (ASPO) y pasen a una etapa de distanciamiento social (DISPO), que permitiría las reuniones sociales con protocolo.
“Es razonable ir armonizando la normativa: ya en la calle no vemos conductas de confinamiento”, explicó una calificada fuente oficial consultada.
El presidente Alberto Fernández será el encargado de enunciar el nuevo mensaje, que será grabado al mediodía en Olivos. Estaría acompañado vía teleconferencia por algunos gobernadores que están teniendo problemas para administrar la emergencia sanitaria, como Mariano Arcioni (Chubut).
Sí habrá un contacto previo, a las 10, con Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad) y Axel Kicillof (Buenos Aires), con quienes hablará sobre la situación epidemiológica más favorable en el área metropolitana que llevaría no sólo a anunciar nuevas aperturas, sino a cambiar el estatus sanitario de la región con respecto al actual, que vence este domingo.
Con el mandatario bonaerense incluso compartirá la videoconferencia que por la mañana mantendrá desde Olivos con el presidente ruso, Vladimir Putin, por la compra de la vacuna Sputnik.
El traspaso del ASPO al DISPO haría posible no sólo la habilitación más actividades, sino reuniones sociales en espacios cerrados pero con protocolo. Con todo, serán los distritos quienes fijen las pautas para cada habilitación.
En los hechos, el gran interrogante es saber cómo comunicarán los nuevos permisos para el transporte público de pasajeros. Aunque en teoría sigue restringido a trabajadores esenciales, se pudo saber que desde hace una semana Nación Servicios dejó de bloquear las tarjetas SUBE de aquellos pasajeros que utilizan trenes, colectivos y subtes sin estar autorizados.
“Pasar de etapa sería una forma de ir hacia una mayor normalidad.
Pero tampoco cambia nada. No habrá bancos como siempre, pero sí normalizaremos lo que vemos todos los días”, graficó el funcionario consultado por este medio.
En el gobierno no sólo tienen depositadas las esperanzas en la vacuna rusa, sino que el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, firmó ya una pre-licitación con Pfizer para que Argentina pueda asegurarse unas 2 millones de dosis cuando la FDA (el organismo de control sanitario norteamericano) la apruebe. Es decir, nuestro país podría acceder a esas partidas apenas salgan a la venta.
Esta innovación hoy también está en Fase 3 y hay ensayos clínicos en el hospital Militar del barrio porteño de Belgrano.
En el gobierno rechazan las críticas por el manejo sanitario de la pandemia, como que hoy Argentina está entre los 10 países con mayor mortalidad por millón de habitantes.
“Es un virus de difícil gestión sino veamos lo que sucede en Europa o Estados Unidos. Aquí tuvo un crecimiento moderado, una meseta alta y ahora está bajando. Pero nunca colapsó el sistema hospitalario”, enfatizó la fuente consultada.
Sin obligaciones Ayer el ministro de Salud, Ginés González García, advirtió que “el gobierno no tiene ninguna intención de obligar a nadie a que se vacune”, sino que apuntará a “la persuasión y el convencimiento” porque “mientras más gente vacunada haya, menos circulación habrá” del coronavirus.
En declaraciones a periodistas acreditados de Casa Rosada, el ministro sostuvo que tanto la vacuna que se produce en Rusia “como todas las otras, deben pasar todas las pruebas que tienen que pasar”.
“Las vacunas, en cualquier lugar del mundo, tienen que estar habilitadas para luego ser aplicadas, nada más y nada menos, que en la sociedad”, completó.
González García aludió a la voluntad del Ejecutivo de adquirir millones de dosis de vacunas contra el coronavirus a Rusia, en el caso de que supere todas las etapas de prueba necesarias, al tiempo que hizo comentarios sobre cómo planean las autoridades sanitarias inmunizar a la población.
El titular de la cartera de Salud confirmó, además, que esta vacuna no será incluida en el calendario de vacunación porque la Ley de Vacunas dice que para ello “debe ser obligatoria”.
Por eso, dijo, su implementación será a través de una resolución ministerial para evitar que sea “motivo de confrontaciones, disputas, discusiones y que aparezcan los antivacunas”.
Según se pudo averiguar, en el Ejecutivo no se descarta incluir esta inmunización en el calendario nacional una vez concluida la primera etapa que, se presume, no será breve “si tenemos en cuenta que la campaña antigripal dura 4 meses y va a un sector más acotado”.

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